No vivas dando tantas explicaciones, tus amigos no las necesitan, tus enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden.

Oscar Wilde

Párate a pensar cuántas explicaciones acabas dando al cabo del día. Date cuenta y, si llegas a ese momento, observa el lastre que arrastras a diario. Como decía un terapeuta amigo mío, aprende a decir, al menos, 3 veces en semana “no”, sin más y sin menos, sin explicación o justificación alguna, simplemente di: “no”.

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