La estupides siempre es un camino equivocado

El enaltecimiento de la estupidez.

De verdad… qué ruina el guasap… y el enaltecimiento a la estupidez al que se asiste a veces en ellos.
Me ponen a mil y de muy mil humor los grupitos mierdas de padres y madres con las tareas del cole, con perdón.
Los padres y madres, con toda su buena intención, aún no se han enterado de que envilecen el día a día de sus hijos con acciones tales.
No solo son tontos los padres y madres sino que, además, entontecen más a sus hijos. Se les explica y te miran con cara mezcla de póker mezcla de «éste tío es tonto». Vale, tonto, sí. Me lo pido. Mejor tonto que idiota… ya lo dice el diccionario.

Hace tiempo que no lo leo… pero, antiguamente, y en un contexto de hace años, el diccionario decía que «tonto» era aquel que nacía con algún tipo de tara o discapacidad (y perdonen el vocabulario, antes se decía eso y cosas peores a nuestros actuales ojos). Y en otra página, lógicamente, decía que el idiota era aquel que, habiendo nacido bien, sin taras ni discapacidades algunas, se volvía tonto.
En la clase de mis niñas, me dicen, hay un grupo de esos… en los que nosotros no estamos… faltaría más… Y por lo que me cuenta… mejor no estar. Algunos aún no se han enterado de que hay niños que no llevan tareas a casa porque lo han hecho todo y los que llevan muchas tareas es porque se han pasado la mañana a lo suyo…
Ayer miércoles me dice una alumna que los padres y madres de su clase han hecho un grupo de deberes, para estar al día y “controlarnos más” –dice ella. Y añade: “Maestro, mi madre me dijo ayer que si no tenía que estudiar para el examen de francés. Le dije que no y ella me insistía en que sí. Y yo en que no, porque no tengo francés, sino Refuerzo… Y se quedó dudando maestro, no se fiaba de mí”. Pues eso. Algunos se vuelven tontos…
Los padres y madres se quieren preocupar tanto, tanto, tanto por sus hijos… que deciden hacer un grupo de guasap.  ¿No sería mejor comer con ellos, charlar con ellos, confiar en ellos, hablar del cole, del trabajo…?
Ese tipo de actuaciones va entonteciendo (y perdonad que insista tanto en la idea) a los chicos cada vez más… y a pasos agigantados. Que un día se les olvida un examen o una tarea, pues nada, para la próxima vez se irán responsabilizando.
Este tipo de actuaciones  les quita responsabilidades, los entontece (sigo haciendo hincapié), los sobreprotege… y luego se vuelven tontos y necesitan 238 consejeros para que les orienten en una alcaldía de pueblo.
Dejad, por favor, a los niños crecer… a su ritmo, a su aire, con sus límites y sus responsabilidades…
¡¡¡PERO NO ME MANDÉIS NI UN MALDITO GUASAP MÁS!!!
Que yo sí sé qué y para cuándo lo tienen que hacer mis chicas. Y si no… pues ya está. Nadie se muere por eso (o no debería).
Por eso yo no estoy en esos grupos… me revientan.
Qué pesados sois.
Y como siempre ha dicho mi padre, en esta vida no hay nadie tonto… a lo que añado yo: pero cada vez estamos más rodeados de idiotas. Y la culpa la tenemos nosotros mismos. Y ahora no estoy hablando del sistema educativo, sino del devenir diario en el que participamos activamente en muchas ocasiones…
Y luego está lo de “no, es mañana”, “no, es para el martes”, “no, es mañana”, “no, es para el martes”, pues tu niña no se ha enterado… ha sido usted echada del grupo… Idiotas… lo vengo diciendo desde el principio… Idiotas.
El enaltecimiento de la estulticia debería estar penado también…

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